¿Por qué seguir un método de fertilidad natural como fertilogía?

Cuando a una persona le llega el deseo de ser mamá o papá quiere, ante todo lo demás, cumplirlo. Se convierte, muchas de las veces, en algo que pasa a ser prioridad en sus vidas, por lo que pondrán todo su empeño para alcanzarlo. La mayoría de las parejas consiguen concebir de manera natural sin problema; sin embargo, 1 de cada 6, es decir, en torno a un 15 % de éstas, pueden encontrarse con alguna dificultad.

Las parejas que ven que ponen todo su empeño en conseguir su objetivo de tener un hijo, pero éste no llega, antes o después, acuden a pedir ayuda. Acuden a su médico de familia o a su ginecólogo.  Hoy en día, el lugar por excelencia para solicitar ese auxilio son las clínicas de reproducción asistida. Ellas definen sus tratamientos como rápidos y eficaces, elementos que en nuestra sociedad de hoy son fundamentales: lo que deseamos, ¡lo queremos ya! Pero muchas de las veces esto no es así, hay unos porcentajes de éxito que dependerán del tipo de asistencia que se lleve a cabo y de otros factores tales como la edad de la mujer. Por ejemplo, la fecundación in vitro en mujeres menores de 35 años asciende al 35% de los recién nacidos vivos y esta tasa baja al 10% cuando la madre tiene 40 años.

Nos hemos dado cuenta, que muchas parejas, cuando les llega el momento de ser padres, no conocen cómo funciona su cuerpo desde la perspectiva reproductiva y sexual. Muchas mujeres no conocen ni tienen control sobre su ciclo sexual y, por tanto, no saben cuáles son sus días fértiles. Desconocen además las herramientas que existen para poder saber cuáles son esos días. Además, la función reproductora está condicionada por otra serie de funciones orgánicas como son la metabólica, la hormonal, la inmunológica y la circulatoria; todas ellas han de estar en equilibrio y funcionar adecuadamente para que nuestra fertilidad sea la óptima. Existe un gran desconocimiento sobre estas funciones orgánicas y la mayoría de soluciones que se dan a las parejas que no pueden concebir están enfocadas en llevar a cabo la reproducción deseada de manera artificial, dejando de lado el investigar el origen del problema y diagnosticando así una infertilidad por causas desconocidas. Sin embargo, muchas de estas infertilidades idiopáticas pueden ser resueltas llegando al equilibrio entre estas funciones metabólica, hormonal, inmunológica y circulatoria, en donde nuestra alimentación, estilo de vida y nuestra gestión de los procesos psicológicos juegan un papel fundamental. Y, en el caso de ser necesario un tratamiento artificial, el optimizar estas funciones también ayudará a que muchos de los resultados fallidos de la reproducción asistida se conviertan en tratamientos de éxito. 

Antes de concebir, hemos de preparar nuestro cuerpo para el gran acontecimiento. Podemos compararlo con aquella persona que quiere correr y ganar una maratón; para ello va a necesitar muchas horas de entrenamiento, una alimentación adaptada a las necesidades del momento e incluso apoyo psicológico para entrenar de igual manera su mente en conseguir sus objetivos. Pues, del mismo modo, cuando nos llega la idea de ser padres, hemos de poner en forma nuestro cuerpo y nuestra mente para conseguir el gran reto.

¿Quieres entrenar conmigo? Te presento el método Fertilogía, un método diseñado cuidadosamente, basado en la evidencia científica, que le confiere el rigor necesario para conseguir el objetivo propuesto: aumentar las probabilidades de conseguir un embarazo a término y sano. Y os preguntaréis, ¿cómo puede hacer eso? Pues muy sencillo, buscando la causa posible de que no haya llegado todavía el deseado embarazo, indagando tanto en factores fisiológicos internos como en factores ambientales externos; y trabajando los aspectos que influyen en nuestra función reproductora, como son: mayor conocimiento del ciclo sexual y de los días fértiles, los hábitos de vida, la exposición a moléculas tóxicas, la alimentación, la gestión del estrés y otros pensamientos y emociones, así como de la vida sexual. Como veis, el método trabaja la fertilidad de manera natural y desde una perspectiva integral.

Es fundamental comenzar por analizar los factores fisiológicos del hombre y de la mujer. Debemos descartar que pueda haber alguna complicación adicional y, en caso de haberla, saberla detectar a tiempo y derivarla a su médico para su evaluación. Siempre nos apoyaremos en el profesional de la salud para poder consultar cualquier aspecto que nos surja. Igual de importante es conocer el ciclo sexual de la mujer, ver cómo funciona y cuidarlo, la mujer es quien va a marcar los días fértiles en la pareja, por lo que se hace necesario también conocer cuáles son.

Conoceremos además los hábitos de vida de la pareja, de la persona y su saber hacer, y nos adaptaremos a ello para recomendar aquellos hábitos beneficiosos para aumentar la fertilidad. El método es respetuoso y noble, sin pretender ser algo invasivo en vuestras vidas, ello incluso sería contraproducente para vuestro bienestar.

La alimentación es primordial.  Sin imponer dietas rigurosas, el método trabaja el estilo de nutrición, partiendo de los alimentos y tipos de elaboraciones y platos que la pareja suele cocinar; se recomendará la introducción de ciertos alimentos, así como la combinación de ellos para conseguir la mejor asimilación de los nutrientes. Sólo se aconsejará alguna dieta especial si existiera una patología de base donde sí se haya demostrado que cierta dieta es beneficiosa para la salud y la fertilidad.

Los complementos alimenticios se vuelven fundamentales en esta etapa de la vida. La función de los suplementos es apoyar a nuestra alimentación ya rica en nutrientes, enriqueciéndola aún más, para asegurar la aportación de justo esos elementos que juegan un papel de manera directa o indirecta en nuestra función reproductora. 

Y como no, los procesos psicológicos, tan importantes como todo lo demás: estrés, emociones, pensamientos, sexo,… El método te ayuda a gestionar estos procesos que nos traicionan e impactan negativamente en nuestra fertilidad.

Y aquí no queda el método, Fertilogía va más allá, iremos juntos de la mano en todo el proceso, guiándote, acompañándote y animándote en cada momento; la motivación es fundamental para seguir con paso firme en el camino hacia la búsqueda del embarazo y no lo haréis solos…yo estaré con vosotros. Disfrutaréis de este viaje, descubriendo cosas muy interesantes e incluso utilizando tecnologías que os facilitarán la realización de las tareas.

Como veis, su diseño engloba todos los puntos que de una u otra manera juegan un papel en la función reproductora. Se trata de obtener una armonía, llegar a un equilibrio entre todas las partes involucradas, lo cual llevará a que el organismo, cuerpo y mente, trabaje idóneamente para la búsqueda del tan deseado embarazo y el crecimiento del embrión sano, dentro de un vientre materno saludable. Suena bien, ¿verdad? Pues, imagina si además de sonar, resuena y produce ese efecto en ti. ¿Aún te queda alguna duda de por qué seguir un método natural como es Fertilogía? 😉